Botones de seguridad, un servicio poco usado

MAY, 24, 2019 |

SEGURIDAD. Policías acuden a locales comerciales y hogares a concienciar sobre la importancia del uso del botón de pánico, que no genera costos.

La cartera de servicios que ofrece la Policía Comunitaria a los habitantes del centro, norte y sur de la  ciudad de Esmeraldas, comprende la recuperación de espacios, realizar asambleas comunitarias, capacitaciones y, sobre todo, instalar botones de pánico o de seguridad, este último, minimizado por la ciudadanía.

La oficial comunitaria, Jahaira Nazareno, explicó que en el subcircuito centro y en Santa Martha, existen alrededor de 2.400 botones de pánico instalados tanto en domicilios como en locales comerciales, pero también que la utilización del servicio es prácticamente entre una a dos llamadas por día.

Aunque ello podría contribuir a bajar índice de la delincuencia, la realidad es otra, porque cuando los gendarmes realizan las rondas periódicas se encuentran con las quejas de los moradores sobre la actitud sospechosa de desconocidos, el hurto de pertenencias, peleas entre vecinos y otras, pero que ninguno es reportado e impide el trabajo policial.

No se acuerdan

Al preguntar en varios locales del centro de la ciudad sobre las medidas de seguridad que utilizan, entre ellas resaltan las cámaras de vigilancia, el guardia de seguridad o la vigilancia constante del propio dueño del negocio. Y al inquietarles en que si se presentaran actitudes sospechosas, precisaron que esperarían a un patrullero y en una situación más grave, llamarían al 911.

Ante esta actitud, la cabo segunda, Karen Realpe, del subcircuito de Las Propicias 1 y 2 donde existen 400 botones de pánico activados, comenta que aquello no es la solución, pues, el botón ha sido creado como una medida preventiva que puede y debe ser utilizado por la ciudadanía.

“Es verdad, hay personas que no lo usan o tienen esa perspectiva de que posee algún costo”, expone Realpe, ante las 12 o 13 capacitaciones por día que debe nuevamente realizar a los locales y usuarios que poseen este servicio.

Sin costo

Cuatro centavos de dólar mínimo era el saldo que anteriormente debían tener los celulares para poder utilizar el servicio, pero en la actualidad y desde hace un par de años, es totalmente gratuito.

Lo único que se debe realizar es acercarse hasta una Unidad de Policía Comunitaria (UPC) dentro de su sector, para que el sistema sea instalado y se active la alarma tanto en la central como en los celulares de los policías.

En el subcircuito Colectiva 2, al sur de la ciudad, se han inscrito 2.114 botones de pánico, según el policía, César Arboleda, donde también presentan el mismo problema, por lo que intentan concienciar a las personas sobre el uso, por ello insisten con los moradores en organizarse y elegir una directiva, para así crear asambleas comunitarias donde todos puedan ser capacitados.

Las 24 horas

Al activar el botón de pánico desde el celular, al mismo tiempo una alerta se activa en la central comunitaria, donde un agente toma procedimiento y deriva el caso a la unidad más cercana.

La policía comunitaria, Karen Realpe, deja claro que el sistema funciona las 24 horas y que del porcentaje de llamadas que reciben (dos diarias) tienen relación con violencia intrafamiliar.

“Hay muchas personas a las que nosotros vamos puerta a puerta, donde hacemos campaña para activar el botón se seguridad y existe una negativa ante la activación, todo esto es por desconocimiento, porque no se dejan capacitar”, resalta la oficial, quien espera que aquello mejore.

Más activaciones

En el subcircuito Cordero Crespo, isla Luis Vargas Torres, Aire Libre 1 Y 2 y La Guacharaca, existen 3.138 botones de seguridad activados, explica el policía comunitario Mauricio Ramírez.

“Asimismo, en el subcircuito Valle Hermoso 3, se han activado 1.825 botones de pánico”, asegura el oficial Luis Quiñónez, quien está siempre pendiente de llegar a la ciudadanía a estos servicios.

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