Un monstruo en casa

ABR, 21, 2019 | - Por Mariana Guzmán Villena

POR: Mariana Guzmán Villena

El hogar es un lugar acogedor por excelencia por la calidez del cariño de quienes lo habitan, por ser el lugar donde disfrutamos del amor de nuestros padres, hermanos y más familiares, en síntesis el hogar es donde crecemos, nos formamos, aprendemos valores, y al cumplirse el destino irrevocable de nuestra existencia dejamos ese nido placentero y nos vamos a formar el nuestro propio, recordando siempre con nostalgia los años de nuestra niñez y juventud, las travesuras que más de una vez impacientaron a nuestros progenitores pero que con el paso de los años son anecdóticos fragmentos existenciales. El hogar sin duda es aquel lugar donde nos sentimos resguardados, con esa convicción de que permaneciendo en él nada nos pasará, es como un puerto seguro en el que se despliegan nuestras vivencias o al que se retorna luego de una tormenta, y se vuelve a sentir ese halo de paz y protección.

Pero es amargo admitir que ese entorno con todas sus características anotadas no es suerte para todos o todas, al contrario muchas veces se refleja la otra cara de la moneda, habitando en un inhóspito espacio donde la violencia se muestra en su real crudeza, donde el recato e ingenuidad de la niñez y adolescencia es abrupta y brutalmente destrozada, y no siempre por  padrastros o familiares o amigos allegados a la víctima sino hasta por sus propios padres, es decir por aquel monstruo que la engendró no para darle felicidad y apoyo si no para desgraciarle la vida por siempre, pues el trauma de esta adversidad subsistirá persistentemente en su mente.

Estos casos inspiran sentimientos contradictorios, rechazo y  animadversión por el victimario y tristeza y dolor por su víctima. En nuestro país acaba de conocerse que un padre violaba a su hija procreando en ella un hijo y a la vez nieto, y la víctima llevar en su vientre el resultado del oprobio y la maldad paterna, un hijo y al unísono su hermano.

Parece que este tema ya se ha vuelto el pan de cada día como suele expresarse, pero si la prensa no lo denuncia, si no lo conocemos, si no demostramos nuestra rabia e impotencia ante estas monstruosidades, nos volvemos silentes cómplices de estos macabros hechos. Por hoy la justicia y la ley tienen la palabra. Confiamos en su estricta aplicación.

COMENTA CON EL AUTOR

www.lahora.com.ec

Más Noticias De Opinión

La beligerancia de Moreno

| Para el sector de la sociedad probablemente la más pudiente, el discurso Presidencial resulte alentador; en tanto, para los supuestos opositores y cirqueros correistas...

CRÍTICAS Y JUICIOS

| Las críticas a la labor periodística, a los periodistas y a los medios de comunicación provienen de dos fuentes...

Un Estado fallido

00:40 | | El régimen de Nicolás Maduro tiene, finalmente, de qué vanagloriarse: ha  logrado convertir a Venezuela, el país con las mayores reservas de petróleo del mundo, en una nación sin gasolina donde la población puede pasar días en cola para adquirir el combustible.

El doctor Julio César y la vejez

00:35 | | Se ha vuelto un oxímoron hablar en el Ecuador de políticos honestos. “Yo quisiera que ella llegue a mi edad. No pueden decirme que soy viejo y ladrón”.

Un sitio en la historia

00:30 | | Cinco años de ausencia, silencio e injusticia. Un paro cardíaco puso fin a más de medio siglo de diplomacia de Diego Cordovez Zegers, quiteño nacido en 1935, de gran reputación, influencia y credibilidad a nivel nacional y mundial.

Lenín, ¿eres tú?

00:25 | | Dos años de gobierno y para mí solo hay una cosa clara: Lenín es un maestro de la política. Cuando fue vicepresidente de Rafael Correa, era una figura bonachona, dedicado a las causas sociales y poco embarrado en la política diaria.

La resta es mayor que la suma

00:20 | | Nunca consideré que Cristina Kirchner fuera una mala candidata, ni dije que es la figura opositora que más le conviene a Mauricio Macri. Siempre afirmé lo contrario.

Verdades a medias

00:15 | | El reino de la mentira es una matriz que direccionan los políticos con sus decisiones y omisiones; la reproducen al camuflar hechos y tapar nombres cuando la corrupción campea.

Yunda: defensa y aliados

00:10 | | La historia luminosa de Quito no tiene por qué detenerse en el oscuro reduccionismo con el que el articulista Juan José Illingworth culpa a Quito y victimiza a su ciudad para precautelar todo flujo económico direccionado a su molino.

Leer a Marx no daña a nadie

00:05 | | Carlos Marx no puso bombas, no hizo fusilar a nadie, no mandó a nadie a campos de concentración ni los obligó a expatriarse, tampoco propuso la estatalización burocrática y policial de la sociedad.

COLUMNISTAS