Acoso laboral

MAR, 21, 2019 | 00:10 - Por Rodrigo Contero Peñafiel

Rodrigo Contero Peñafiel

El comportamiento laboral de algunas personas es un problema muy complejo que ha permanecido oculto en el tiempo y pocos se atreven a denunciarlo; la inseguridad, incapacidad profesional, venganza, incompetencia, celos o el simple deseo de aventura descubre una “personalidad múltiple” en individuos que buscan saciar sus malsanos propósitos a través de la persecución y el acoso permanente para deteriorar la imagen de sus subalternos e interferir en su estabilidad emocional, capacidad y rendimiento, atentando contra su integridad personal. 

El acoso psicológico puede ser horizontal y vertical si se presenta entre personas de la misma jerarquía o de jefes a subalternos, siendo este el más frecuente. El aparecimiento de mensajes amenazantes o de contenido sexual en el sitio de trabajo, escritorio, computadora, celular, etc., son signo inequívoco del inicio de un largo y tedioso período de inestabilidad emocional que traerá graves consecuencias para el trabajador atormentado. 

El acoso laboral siempre ha estado presente en las instituciones públicas y privadas donde el área de Talento Humano tiene su responsabilidad, muchos trabajadores han enfrentado este problema con tratamientos médico-psicológicos para evitar el deterioro de su salud, su autoestima y el aislamiento degradante al que han sido sometidos; el dejar sus puestos de trabajo conlleva problemas sociales y económicos. 

Asediar, acosar o acorralar a alguien directamente o a través de secuaces para molestar, amenazar, burlarse, desprestigiar o intimidar, es de neófitos que no conocen del cargo ni sus funciones y al que llegan por casualidad; el provocar estrés y descontrol en los trabajadores hace que cometan errores, el acosador encuentra motivos para sancionar o despedirlos y la Institución pierde buenos profesionales. Muchos “jefes” cumplen el papel de vigilantes, capataces o mayorales que temen las iniciativas de sus subalternos, y utilizan el poder para acosar, es su fuente de placer.

Estos casos antijuridicos contradictorios a lo establecido en los artículos 33, 66 y 326 de la Constitución de la República, deben ser denunciados en los tribunales competentes.


[email protected]

COMENTA CON EL AUTOR

[email protected]

Más Noticias De Opinión

¿Ineptitud nuestra?, ¿mañosería?

00:15 | | La opinión pública clama por la recuperación de lo robado durante la década correísta, pero ahora sus anhelos pudieran naufragar en un complejo laberinto legal.

Malditas cámaras

00:10 | | Es difícil convencer a alguien de que el mundo no está tan mal si cuenta con abundante material audiovisual que confirma todos sus prejuicios.

Sistema nacional de comunicación

00:05 | | Luego de la extinción de la Supercom, el sistema nacional de comunicación ha quedado en el limbo, en esa zona de donde nada se sabe, donde no hay indicios de si lo que viene es la penumbra o existe una luz.