La memoria

ABR, 18, 2019 | 00:10 - Por Rodrigo Contero Peñafiel

Rodrigo Contero Peñafiel

La función psíquica mediante la cual podemos fijar, evocar, reconocer y localizar hechos pasados, experiencias e impresiones vividas por nosotros o las imágenes que se formaron al percibir la realidad se llama memoria; la cual tiene procesos o etapas que permiten su funcionamiento, como son: la fijación, conservación, evocación, reconocimiento, localización y reminiscencia. 

En los procesos de la memoria se retiene o almacena en la conciencia un conjunto de huellas de imágenes mnemónicas llamadas engramas, las cuales serán recordadas, revividas, evocadas gracias a nuestra memoria. La fijación y conservación de una vivencia se halla en relación directa con la intensidad, duración y repetición de la misma.

Escuchamos con mucha frecuencia: “no recuerdo”, “siempre que lo recuerde”, “solo le he visto dos veces”, “no lo conozco”, “hablamos solo una o dos veces”, “si viajamos juntos no lo recuerdo”, etc., etc. 

Mucha gente piensa que la memoria de un ordenador y de una persona son más o menos idénticas en lo que se refiere a su funcionamiento. Un ordenador es un aparato que dispone de espacio para el almacenamiento de información; también tienen memoria un teléfono, un iPod, un flash externo de USB; la información entra por algún lado, es registrada y accedemos a ella cuando la necesitamos. 

La información permanece el tiempo que sea necesario, a no ser que una falla técnica lo impida; nunca hemos escuchado a un ordenador decir que una información es más importante que otra o que se abra solo para exhibir los archivos personales o complicados. 

Nuestro cerebro con su memoria es capaz de hacer esto y mucho más todo el tiempo. Un ordenador podemos llevarlo al técnico para que lo arregle o comprar otra memoria; en el caso de nuestro cerebro cuando hay olvidos involuntarios debemos acudir al médico, psiquiatra o psicólogo, siempre que su origen sea mental para recibir el tratamiento médico-psicológico. Los olvidos intencionales o por conveniencias pueden ser avalados o descartados por peritos, que muchas veces deben recurrir a hechos y escenarios fraguados por personajes polémicos que deliberadamente van perdiendo la memoria.


[email protected]

COMENTA CON EL AUTOR

[email protected]

Más Noticias De Opinión

Un Estado fallido

00:40 | | El régimen de Nicolás Maduro tiene, finalmente, de qué vanagloriarse: ha  logrado convertir a Venezuela, el país con las mayores reservas de petróleo del mundo, en una nación sin gasolina donde la población puede pasar días en cola para adquirir el combustible.

El doctor Julio César y la vejez

00:35 | | Se ha vuelto un oxímoron hablar en el Ecuador de políticos honestos. “Yo quisiera que ella llegue a mi edad. No pueden decirme que soy viejo y ladrón”.

Un sitio en la historia

00:30 | | Cinco años de ausencia, silencio e injusticia. Un paro cardíaco puso fin a más de medio siglo de diplomacia de Diego Cordovez Zegers, quiteño nacido en 1935, de gran reputación, influencia y credibilidad a nivel nacional y mundial.

Lenín, ¿eres tú?

00:25 | | Dos años de gobierno y para mí solo hay una cosa clara: Lenín es un maestro de la política. Cuando fue vicepresidente de Rafael Correa, era una figura bonachona, dedicado a las causas sociales y poco embarrado en la política diaria.

La resta es mayor que la suma

00:20 | | Nunca consideré que Cristina Kirchner fuera una mala candidata, ni dije que es la figura opositora que más le conviene a Mauricio Macri. Siempre afirmé lo contrario.

Verdades a medias

00:15 | | El reino de la mentira es una matriz que direccionan los políticos con sus decisiones y omisiones; la reproducen al camuflar hechos y tapar nombres cuando la corrupción campea.

Yunda: defensa y aliados

00:10 | | La historia luminosa de Quito no tiene por qué detenerse en el oscuro reduccionismo con el que el articulista Juan José Illingworth culpa a Quito y victimiza a su ciudad para precautelar todo flujo económico direccionado a su molino.

Leer a Marx no daña a nadie

00:05 | | Carlos Marx no puso bombas, no hizo fusilar a nadie, no mandó a nadie a campos de concentración ni los obligó a expatriarse, tampoco propuso la estatalización burocrática y policial de la sociedad.

COLUMNISTAS