La romería de la Virgen del Cisne, una tradición lojana que convoca a miles de personas

AGO, 17, 2019 |

Trayecto. El recorrido de la romería es de 74 kilómetros, aproximadamente.
Acto. Previo a la caminata, los romeriantes acuden la Basílica de El Cisne.
Devoción. Los peregrinos asisten para agradecer los favores recibidos.
Virgen. Luego del recorrido, la imagen permanece en la Catedral de Loja. 

Redacción LOJA

La provincia de Loja es uno de los lugares más visitados cada agosto, por ser el sitio final de la peregrinación de la Virgen del Cisne, uno de los mayores actos de fe en Ecuador.

El recorrido que realiza la ‘Churona’ es de 74 kilómetros, que se llevan a cabo durante tres días, desde El Cisne, hacia San Pedro de la Bendita, Catamayo y, finalmente, Loja, donde llega el 20 de este mes.

De acuerdo con datos históricos, en 1594, la zona fue azotada por una severa sequía y plagas en los sembrados, situación que provocó hambruna a los moradores del lugar, quienes desesperados decidieron abandonar los predios.

Ante ello, apareció la imagen de la Madre de Dios, quien les ‘pidió’ levantar allí un templo y a cambio, prometió ayudarlos y garantizar alimento todo el año. Los habitantes  construyeron la iglesia, la lluvia llegó, los campos reverdecieron y acabó el hambre.

Le dicen ‘Churona’ por sus largos rizos. Los nativos atribuyen otras historias que van desde las bondades del agua de la zona, con propiedades para curar enfermedades y sanar heridas, hasta los milagros concedidos a padres con hijos moribundos y a personas con serios problemas, así, existe el sector conocido como el ‘agua del milagro’.

Con el tiempo, ha prevalecido y crecido la veneración a la Virgen, actualmente una de las principales figuras en la fe religiosa de los ecuatorianos, quienes cada año desafían al tiempo para seguirla.

Durante la procesión, los feligreses hacen paradas en varios pueblos, donde cambian la vestimenta de la imagen, tallada en madera de roble por el artista español Diego de Robles, y que tiene ambos brazos ocupados, el derecho con un cetro de oro y el izquierdo carga un niño.

Misas, rezos y fiestas acompañan los momentos de descanso de la patrona lojana y sus fieles, entre quienes no solo hay ecuatorianos, sino también colombianos y peruanos.

La Virgen del Cisne descansa cada año en la Catedral de Loja, del 20 de agosto hasta el 31 de octubre.
 

Atrae a diversos grupos culturales
El profesional en sicología y educador lojano, Richard Eduardo Ruiz Ordóñez, comenta que la romería de la Virgen del Cisne atrae a una infinidad de grupos culturales, de diferentes etnias, lenguas y nacionalidades.

“Esta festividad religiosa de más de 400 años nos muestra que entre grupos humanos no existe superioridad, sino que, ante la advocación a la Virgen hay igualdad en su interacción. La relación que se establece entre los diferentes grupos sociales se sustenta en el proceso histórico, social y religioso, de los pueblos”.

Ruiz acota que poco a poco las personas llegan al sector para encomendarse a la santa. 

“Aquí se genera la relación de culturas; en este proceso de comunicación entre diferentes grupos humanos se comparten las diferentes costumbres”.
En un primer momento, la edificación de El Cisne fue custodiada por los Franciscanos, luego por los Padres Oblatos y ahora por los sacerdotes diocesanos.

FRASE

El valor de la romería de El Cisne a la Interculturalidad es incalculable”. Richard E. Ruiz O. Docente y sicólogo

Historia en detalle
°  Existen dos documentos que hacen alusión al origen de la advocación de la virgen: ‘la relación del Anónimo Adicionador de los anales de Montesinos’, de Fernando Montesinos; y la ‘Crónica de la Provincia de los Doce Apóstoles del Perú’, de Fray Diego de Córdova y Salinas, indica el Municipio de Loja en su página web.

El primer documento -agrega el Cabildo-, constituye un testimonio importante, pues aún cuando este autor español no fue un testigo presencial de los hechos, cree que la Virgen “aparece por revelación”. Sostiene que debido a una hambruna y a la difícil situación de los pobladores por los españoles, se les apareció la Virgen a los principales del pueblo, el 12 de octubre de 1594. Esto motivó a fundar una iglesia, que le dieron el nombre de: ‘Nuestra Señora de El Cisne’. El documento señala que la imagen es de una Vara, similar a la de Guadalupe, de color trigueño, y que su fiesta se celebra en diciembre.

El segundo documento transcribe el testimonio certificado del padre José Lucero, vicario y párroco de la doctrina del Cisne. De acuerdo a este criterio, la fecha del origen de esta advocación es 1596. El religioso certifica que en dicho pueblo se encuentra una imagen con un niño en la mano, que fue traída por los indígenas desde Quito. Agrega que en honor a esta imagen se conmemora una fiesta el 8 de septiembre, donde frecuentan los vecinos de Loja y Zaruma.
 

Detalles
Lo que debe saber

° Peregrinación. Todos los años, del 17 de agosto al primero de noviembre, la Virgen sale de El Cisne y se queda en Loja.

° Priostes. Los priostes de la Virgen se encargan de armar la fiesta religiosa todos los días de la celebración.

° Cada 17 de agosto, la imagen de la ‘Churonita’ sale de El Cisne en una romería para llegar a Loja, acompañada de miles de fieles.