Secciones   /   Curioso

Dice ser feliz con sus tres maridos

OCT, 10, 2019 |

FAMILIA. Tsepal posa junto a sus tres esposos, que también son hermanos. (Foto: presencianoticias.com)

Un documental sobre la vida en Nepal levantó revuelo, tras las afirmaciones de una de sus protagonistas. “Tengo tres maridos y así soy feliz”, contó  Tsepal, cuyo testimonio fue publicado por el medio digital nuevamujer.com. Esta es una realidad habitual en la región del Himalaya, se aseguró.

La poliandria en la mujer es la contraparte de la poligamia en los hombres. En este caso, son las mujeres las que tienen varias parejas. Se les ha permitido casarse con quienes deseen y vivir juntos en una misma vivienda. En algunos casos, los maridos son hermanos de sangre.
 

Unión familiar
La historia de Tsepal no dista mucho de sus amigas, aunque no todas tienen su atrevimiento. De hecho, cree que puede ser presidenta de su país, porque es capaz de llevar un hogar con tres maridos y cuatro hijos.

Los ritos y tradiciones en su comunidad están determinados. De hecho, la mujer afirmó que no hay celos entre sus maridos. Cuando alguno requiere intimidad, le llama con una sonrisa amplia.
 

Forma de vida
Expertos afirman que la poliandria tiene como objetivo controlar la tasa de natalidad de esa población. Se practica donde hay más varones que mujeres para el matrimonio. Generalmente, la boda se transa en un arreglo entre miembros de una misma etnia.

En el caso de Tsepal, sus tres maridos combinan la atención de los cultivos con los trabajos de la casa. Así es que ella nunca está sola, quizás esa sea la clave de la felicidad que expresa sentir por su forma de vida.
 

Ventajas y desventajas
Otra cualidad de la poliandria, comenta Tsepal, tiene que ver con la manutención de sus hijos. Al tener varios maridos, deben brindarle los medios para el desarrollo de sus pequeños, como alimentación, atención sanitaria y educación.

Pero sus cuñadas no están tan felices como ella. Creen que podría haber problema si Tsepal no atiende a sus tres maridos como es debido. La intimidad y los hijos serían un obstáculo si no llega a complacerlos a los tres, dicen. (DLH)