Tisaleo, a 20 minutos de Ambato, es la tierra de las guitarras

MAR, 13, 2020 |

En El Calvario de Tisaleo hay 10 artesanos, aproximadamente, dedicados a la elaboración de guitarras acústicas y otros instrumentos de cuerdas, como ukeleles, requintos y charangos. 

Con el pasar de los años, el número de personas dedicadas a esta labor disminuyó considerablemente, por lo que es complicado encontrar los pequeños talleres que habían en las viviendas, a lo largo del cantón.

El valor depende de la madera con la que fue fabricada. La más barata puede costar 30 dólares y la más costosa supera los 250 dólares. 

Al ingreso norte de Tisaleo existe un monumento en honor a las guitarras elaboradas por los artesanos del cantón, en el mismo se aprecian dos instrumentos que superan los tres metros de altura, adornados con notas musicales y otras alegorías. 
 

Perseverancia 
Son pocos los ciudadanos que conocen a los denominados ‘guitarreros’ dentro del cantón; sin embargo, la tradición se niega a morir en las manos hábiles de Luis Eduardo Muñoz y sus hijos, quienes llevan 30 años en el arte. 

En su taller reposan varias ‘esqueletos’ de guitarras en proceso de construcción. Algunos están secándose al sol, otros esperan una mano de pintura y a varios les falta las cuerdas.

“Ahora es difícil vivir de esto porque no es rentable”, dijo Muñoz, quien aprendió a hacer guitarras desde los 16 años. 

El artesano recuerda que antes de 2002 fabricaba hasta 12 guitarras a la semana, actualmente solo hace seis, a menos de que tenga un pedido extra. Lo que perjudicó a estos comerciantes es el ingreso de instrumentos chinos, que suelen ser más baratos. 
 

Excelencia
Muñoz dice que las guitarras más costosas están hechas con pino o ciprés y las que tienen algunas modificaciones en la tapa, para que el sonido sea más nítido. Esos instrumentos solo los realiza por pedido de músicos. “Para hacer una buena guitarra podemos demorarnos más de 15 días, porque la materia prima es delicada y para entregar un buen producto es necesario esmerarse”.

El artesano cuenta con tristeza que cada vez hay menos guitarreros en el cantón, ya que muchos murieron y otros cambiaron el oficio por otro más rentable. 

Muñoz dice que en un mes de trabajo arduo se puede ganar hasta un sueldo básico, pero no le alcanza para mantener a su familia, por eso su esposa se dedica también al cultivo de fresas. 
 

Tradición 
Hernán Naranjo, es otro de los artesanos tisaleños dedicados a ese arte. Este oficio llegó a su vida de manera sorpresiva, ya que fue uno de sus vecinos quien le enseñó.

El artesano tiene 30 años de experiencia. “Hay que tener paciencia, porque no es fácil. Se necesita habilidad y delicadeza”. 

Naranjo fabrica los instrumentos solo, porque no puede conseguir a alguien que le ayude en su taller.  “Sería bueno que las autoridades nos apoyen”.  (RMC)

El proceso de elaboración 
° En Tisaleo no se tiene un registro exacto sobre cómo se originó la elaboración de las guitarras, pero según los habitantes, el oficio tiene más de 100 años. Varios cuentan que escuchaban a sus bisabuelos hablar sobre los talleres dedicados a esta labor. Sin embargo, la producción ha disminuido y muchas veces son elaboradas bajo pedido.

La calidad de la madera es importante para el sonido, ya que debe estar bien preparada y seca para que se pueda trabajar. 

Para cada parte del instrumento (caja de resonancia, mástil, puente, diapasón, trastes y clavijero) se corta la madera. Una vez que están todas las piezas se barniza, se realiza el aplanado del diapasón y se coloca los trastes, los que suelen ser de alpaca o latón.